miércoles, 16 de octubre de 2013

Trucos para hacer bizcocho casero

BizcochoBuenas noches! Hoy, navegando por internet aburridilla, he ido a parar a una página donde dan cuatro consejillos que me parecen bastante prácticos a la hora de preparar bizcochos. No os pasa que nunca quedan iguales? Ya será por el tiempo de cocción, los grados del horno o la forma de mezclar los ingredientes…

Aquí os dejo unos consejillos, espero que os sirvan!

Cocción en el horno: La temperatura del horno es fundamental a la hora de hacer un bizcocho. Además, no se debe abrir la puerta del horno durante la cocción, ya que el cambio de temperatura puede interrumpir el proceso.

Para comprobar que el bizcocho está completamente hecho, una vez finalizada la cocción, pínchalo con un palillo. Si el palillo sale limpio, el bizcocho está listo.

Si el bizcocho se hunde y tiene una textura granulosa, lo más probable es que la temperatura del horno no haya sido suficiente, por lo que la próxima vez deberás ponerlo a más temperatura.

Cómo conservar los bizcochos: Para que el bizcocho aguante más tiempo en buenas condiciones, se recomienda esperar a que esté completamente frío y guardarlo en un recipiente hermético. Cuanto más ajustado sea el recipiente al tamaño del bizcocho, mejor.

Otra opción es congelar el bizcocho, siempre que no tenga ningún relleno ni glaseado. Para eso, es importante envolver bien el bizcocho en papel film transparente o en bolsas de congelación. A la hora de descongelarlo, se aconseja dejarlo toda la noche en el frigorífico.

Trucos para hacer bizcochos más esponjosos: Para que el bizcocho quede más esponjoso, puedes utilizar harina especial para repostería y tamizarla antes de hacer la masa (pasarla por un colador).

Además, si dejas reposar la masa unos 30 minutos antes de hornear, quedará más esponjoso y la masa subirá más. También puedes darle golpes suaves al molde antes de meterlo al horno, de modo que salga aire de la masa.

Si no tienes levadura... Algunos bizcochos llevan levadura química (polvos para hornear) y otros no lo necesitan, ya que se deben montar las claras a punto de nieve. En el caso de que el bizcocho se elabore con levadura química y no dispongas de ella, la puedes sustituir por bicarbonato sódico, añadiendo una cucharada por cada 500 gramos de harina utilizados.

Preparar los ingredientes: Debemos tener todos los ingredientes a temperatura ambiente y preparados. Sobre todo las mantequillas (no vale calentarlas) que tienen que estar “a punto pomada”, es decir, blandas pero no líquidas. Así ahorraremos tiempo en la cocina porque todo está preparado y no nos llevaremos sustos de última hora con la “no presencia” de algún ingrediente.

Los huevos: Una cosa importante es montar muy bien los huevos ya que son quienes van a dar esponjosidad a nuestros bizcochos. Cuanto más aireados, mejor nos va a quedar el bizcocho. También podemos batir las claras a punto de nieve y por otro lado las yemas añadiendo el azúcar poco a poco. Luego se tendrá que integrar con movimientos envolventes para no bajar lo que hemos montado.

La bandeja de horno: para hornear es mejor usar la rejilla que deberá estar a media altura para que el calor sea el mismo en todo el horno y en el bizcocho y no se caliente en exceso la base. Si no tienes rejilla usa lo que tengas..

El molde: no todos son iguales ni funcionan igual en el horno. Mis preferidos son los desmoldables, los de cristal, los de gres y en algunos casos algunos de silicona que son geniales. Si usas silicona, compra de los buenos ya que algunos al hornear se abomban -pasa mucho en los alargados tipo “plumcake”-. Es importante que sea de tamaño adecuado a lo que vamos a preparar. Si el mode fuese grande y la cantidad de relleno poca, al final nos saldría un bizcocho bajo y recocido y si fuese demasiado pequeño, seguramente nos saldría alto y crudo, así que en esto el tamaño si importa.

Forrar el molde: para evitar que se pegue el bizcocho podemos untar el molde con mantequilla, tras ponerle mantequilla podemos echar harina retirando con unos golpecitos el exceso en caso de un bizcocho normal o ponerle azúcar o azúcar glass si vamos a hacerlo de chocolate -para que no se vea la harina blanca que quedaría fea-, o forrar con papel encerado o de horno… tu eliges.

El horno: recuerda precalentarlo siempre, esto es muy importante. Yo siempre horneo los bizcochos a 180ºC, no más. ¿Tu horno tiene termostato???
   
Bizcochos demasiado altos en el centro: Eso es que tu horno tiene más temperatura de la que debiera. Que salga algo de montañita es normal pero si es muy exagerada no. No todos los hornos tienen un termostato fiable, por eso si ves que siempre se te queman demasiado las cosas que preparas, te aconsejaría que te compraras un termómetro para meter dentro. Como ya hemos hecho un bizcocho con “copete” ahora nos queda arreglarlo. ¿Cómo lo hacemos?: El truco que puedes aplicar esta vez es desmoldarlo al revés -con la montañita para abajo para que se aplaste y que cuando pongas la cobertura el bizcocho quede perfecto. Si aún así no queda bien, puedes cortarle el “copete” con un cuchillo.

Bizcochos hundidos en el centro: Tu horno tiene menos temperatura de la que debiera, súbela y corrige la receta para la próxima vez.

Sale perfecto hasta que lo saco del horno y se hunde: está claro, tu horno estaba excesivamente caliente y se ha arrebatado. Otra causa puede ser la gran diferencia de temperatura o las corrientes de aire. La próxima vez tendrás que tener más cuidado, no tengo truco para mejorarlo

Se me quema por arriba: es fácil solucionarlo, cubre la parte superior dentro del horno con papel albal. Otra opción es que tengas la bandeja del horno mal colocada, prueba a bajar una altura, con eso a lo mejor lo arreglamos.

Cuándo puedo abrir la puerta del horno: No se te ocurra abrir el horno antes de que pasen 30 minutos o 2/3 partes del tiempo de cocinado si no quieres estropear tu bizcocho.

Cuándo se que el bizcocho está hecho: puedes usar el viejo truco de clavar un palito -yo tengo una brocheta guardada para este fin-. Si sale húmeda, es que le falta cocción y si sale seca es que tu bizcocho está completamente cocido. Si no tienes brocheta, fíjate que los bordes del bizcocho, seguro que ya se separan un poco del molde… esto indica que está hecho.

Cuando sacar el bizcocho del horno: yo lo retiro inmediatamente porque el calor hará que este se vaya secando. Lo paso a una superficie sin desmoldar todavía. Esperaré a que temple y lo desmoldaré cuando ya no me queme.

El bizcocho está seco al sacarlo del horno: el truco es envolverlo en film transparente. El calor hará que se produzca humedad y este lo absorberá. ¿A que no lo sabías?

Desmoldar: es importante no desmoldar inmediatamente. Hay que esperar a que deje de estar caliente -que no queme- y desmoldar sobre una rejilla. Si el bizcocho ha quedado con “copete”, yo lo desmoldo dándole la vuelta para que este se aplaste. Si no quieres que la rejilla quede marcada en el bizcocho, cúbrela con papel de horno o con albal.

Moldes de silicona: ten cuidado cuando vayas a usar estos moldes porque a veces es complicado meterlos dentro del horno por se blandos y difíciles de transportar. Retira tu rejilla y coloca el molde encima, ya lo puedes llenar con tu mezcla mientras el horno se precalienta, así seguro que no se verterá y será más fácil de manipular.

Fuentes: http://www.hogarutil.com/cocina/recetas/postres/201310/recetas-para-hacer-bizcocho-casero-21933.html

http://www.velocidadcuchara.com/2012/02/trucos-para-conseguir-unos-bizcochos-perfectos-thermomix/id=9856

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